Aquella tarde Jesús les contó otro cuento. Erase una vez un hombre que encontró un tesoro en el campo; sin dudarlo un momento fue y vendió todas sus cosas para poder comprar el campo y quedarse con el tesoro. Andamos tan agobiados y tan enredados en mil cosas que ni siquiera nos paramos a pensar que es muy cierto que existe un tesoro escondido y que nos está esperando. Jesús lo llamó Reino de Dios y nos dio una pista: "está dentro de vosotros". Un largo viaje nos espera hacia nuestro interior. Pero antes hay que venderlo todo, dejar atrás todo lo que nos impide llegar. ¡Ánimo y suerte! Merece la pena. |